Escrito por Darlenys Amaro Ochoa
Ella es el punto cubano que en la manigua vivía, cuando el mambí se batía con el machete en la mano. Es Celina González, la diva campesina, quien nació el 16 de marzo de 1929 en el caserío La Luisa- Jovellanos-, en esta provincia de Matanzas, aunque desde los cuatro años de edad se mudó a la oriental de Santiago de Cuba.
Criada bajo la influencia de las cultura yorubas y ararás, y con las deliciosas tonadas de la música tradicional cubana como telón de fondo, Celina entró desde los dieciséis años al mundo del espectáculo cuando debutó como cantante de punto cubano.
La calidad de su voz- que luego sería admirada y reconocida en el mundo entero- y la excelente interpretación de los hermosos temas que componen su repertorio le valdrían el reconocimiento y desinteresado amor de su siempre fiel público.
Desde 1947 formó el más tarde famoso dúo de Celina y Reutilio. Luego, y con el acompañamiento de los conjuntos típicos Campo Alegre, Los Montunos, Los Pinares, la reina se adueñó con su gracia del popular programa de televisión Palmas y Cañas, y de cuanto teatro o escenario rural encontrase en su exitosa carrera. América y Europa se rendirían ante el encanto de esta guajira que se cuidaba "la frescura de la voz con romerillo, limón y miel de abejas."
La reina de la música campesina cubana es también símbolo de cubanía, herencia cultural de la nación, imagen de una mujer que aún vive cantando a las flores/ a la mañana que inspira/ a Cuba patria querida/ la tierra de sus amores.
Fuente: Radio26
Atenas – El Portal de la Cultura Matancera
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