Por Yaismel Alba Garib
El arte teatral es efímero, su impronta llega de diversas fuentes, tanto orales como escritas, capaces de difundir la admirable manifestación de actores y actrices que convierten un escenario en la paralela realidad de una ficción única. Las fuentes han sido infinitas si la correspondemos con la amplia gama de obras, fuentes que no solo transmiten la calidad o penumbra de una puesta, algunas cumplen un doble rol, el traspaso a otra generación y la materialización dramatúrgica de la historia. Entonces se habla de escritores de piezas teatrales, innegablemente imprescindibles en la historia de esta expresión artística. Los dramaturgos que en verdad han logrado enternecer al espectador con la profundidad del relato, así como con la originalidad y actualidad, en cualquier época, son los recordados y gracias a ellos se mantiene vigente cuanta obra haya surgido en sus entrañas, porque en las tablas escriben, traspasan el tiempo.
La historia del teatro cubano está colmada de dramaturgos talentosos, transgresores de su tiempo e inquebrantablemente únicos. Uno de ellos nació en la ciudad de Cárdenas, municipio de Matanzas, y se convirtió en figura imprescindible cuando se habla de la escena en letras. José Ramón Brene escribió grandes obras como Santa Camila de la Habana Vieja, Escándalo en la Trapa, Pasado a la criolla, Fray Sabino, entre otras de un gran valor por su estilo popular y la certera forma de narrar historias, recurriendo a su presente y pasado para colocarlo en la mira pública de la Cuba de caña y tabaco.
En homenaje a este importante dramaturgo, la sección de artistas escénicos de la UNEAC Matanzas, el Centro de Documentación e Investigaciones de las Artes Escénicas Israel Moliner Rendón, y el Consejo Provincial de Artes Escénicas de la provincia yumurina, decidieron otorgar el Premio Brene de Artes Escénicas al escritor, diseñador, profesor y director de escena, René Fernández Santana. En esta primera edición el jurado estuvo conformado por la bailarina y coreógrafa Liliam Padrón, el dramaturgo e investigador Ulises Rodríguez Febles, y el actor titiritero y director artístico Rubén Darío Salazar.
La actividad de entrega oficial a René Fernández aconteció el miércoles último en la sala Papalote, lugar de residencia laboral del destacado Premio Nacional de Teatro 2007. Dirigida y conducida por el propio Rubén Darío, contó con la presencia especial de Maité Vera, escritora y compañera de vida de José Ramón Brene, y Verónica Lynn, prestigiosa actriz que estrenara la Santa Camila de la Habana Vieja. Asimismo estuvieron presentes fundadores del Conjunto Dramático de Matanzas, a los cuales se les dedicó un momento de recordación y homenaje.
En el programa de la tarde estuvo además la voz del actor y cantante Freddy Maragotto, que interpretó temas inolvidables, uno como regalo a las figuras invitadas; la presentación de Danza Espiral; la intervención de Teatro Papalote con fragmentos del espectáculo Tropisol show; y diálogos con las invitadas de honor y el galardonado, llevados por la ejemplar conducción de Rubén Darío.
Ha sido entregado por primera vez el Premio Brene de Artes Escénicas a René Fernández Santana por su trayectoria artística en el retablo de títeres. Tal vez en la eternidad José Ramón Brene haya presenciado la conjunción entre sus amigos del Seminario de Dramaturgia del Teatro Nacional de los años sesenta, y la talentosa generación encargada de proseguir y modificar el arte teatral cubano.
Atenas – El Portal de la Cultura Matancera
Source / Fuente
